Tu capacidad de producir está atada a la calidad de tu sistema nervioso. Hartmut aprendió esta lección después de perder la salud mental construyendo su primera compañía: insomnio, ansiedad y relaciones conflictivas. Hoy no está dispuesto a pagar ese precio y protege su sistema nervioso como el activo principal del negocio.
La salud mental es gratis: sueño, meditación, naturaleza y cuidar lo que bebes. Su rutina no negociable arranca a las 5 de la mañana con luz solar, elimina el café y el alcohol en días de alta exigencia, y cierra el día bajando revoluciones desde las 6 de la tarde. Ninguna de esas prácticas cuesta dinero.
El emprendedor debe tener una relación positiva con los problemas. Ahmad plantea que mientras más grande el problema que resuelves, más éxito tienes. En lugar de sentir que el problema lo aplasta, agradece que llegue a sus manos, porque llegó ahí precisamente porque él puede resolverlo.